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Entrevista: Zosen & Mina

El dúo de artistas residentes en la ciudad de Barcelona, Zosen Bandido (oriundo de Argentina) y Mina Hamada (oriunda de Japón) acaban de finalizar un tour que duró 3 meses en el cual visitaron Argentina, Perú y Bolivia. Los trabajos realizados en conjunto por estos dos artistas se caracterizan por la fluidez de las líneas, por ser coloridos y optimistas, reflejan su verdadera personalidad cargada de buena onda. Iniciaron su recorrido con una muestra llamada “Cultura Popular” en Club Cultural Matienzo, de allí fueron a Córdoba, pasaron por Mendoza y Salta antes de llegar a Bolivia y Perú, en donde finalizaron su viaje con “Nomadas” una exhibición que se llevó a cabo en Paraíso Galería en Lima. Sorcha O’Higgins conversó con ellos respecto a sus experiencias en América del Sur y las diferencias entre el arte urbano argentino y aquel que se desarrolla en Europa.

Zosen: Yo llegué al grafiti a través del skateboarding. Nací en Buenos Aires pero mi mamá es de España así que hace ya muchos años que vivo en Barcelona pero cuando era joven y vivía en Buenos Aires solía andar en skate. En Buenos Aires todavía no existía una cultura del grafiti, había pintadas políticas o de bandas de rock and roll pero no había grafiti como si pasaba en Nueva York. La cultura de skate por otro lado si existía, era el ambiente del punk/skate. Cuando llegué a Barcelona, seguí andando en skate y fue ahí que comencé a hacer tags y letras que eran realmente malas ya que en Barcelona quienes andaban en skate también hacían grafitis.

Mina Hamada: Yo nunca había pintado en la calle antes de mudarme a Barcelona. Antes, cuando vivía en Japón, no sabía nada acerca de murales. Solía dibujar todo el tiempo y escribía historias y poemas que luego ilustraba. Después, cuando me mudé a Barcelona en el 2009 conocí a miles de personas que se dedicaban a pintar en la calle. Salía yo con ellos e íbamos a fiestas o a pintar. Al principio, me daba vergüenza, estaba nerviosa porque no sabía cómo usar el aerosol pero aún así lo hice y lo disfruté mucho.

Zosen: Actualmente, pintar en la calle en Barcelona es absolutamente ilegal. Podes tener serios problemas si te llegan a ver, entonces, a la hora de elegir un lugar para pintar hay que ser cuidadoso así las paredes duran más tiempo y no las sacan de forma inmediata. En Latinoamérica, sin embargo, se puede pintar donde uno quiera.

Mina Hamada: Cuando empecé pintaba en lugares abandonados en Barcelona. Pero pintar en Latinoamérica es más divertido, lo único que tenes que hacer es hablar con los dueños de la casa y si pegan buena onda, si te llevas bien con ellos, podes pintar. Pintar en Buenos Aires es mucho más fácil.

Zosen: Antes, ya había pintado algunas paredes en Buenos Aires. Una cerca de Parque Chacabuco y otra junto a Mart y los chicos cerca del estadio de River Plate, de esa todavía queda una parte. En aquel entonces, artistas como Blu todavía no habían venido acá así que nadie sabía cómo pintar la parte más alta de las paredes, la gente solo pintaba hasta donde alcanzaban con el brazo. Al haber estado en Europa yo sabía que se podía hacer por eso pintamos la parte superior. Eso fue en el 2006 y cuando volvimos en diciembre todavía estaba.

Zosen: Barracas es como si fuera un salón de la fama, hay tantas paredes. Pol Corona, Mart, Jaz, Pastel y Chu, todos pintaron ahí. Queríamos aprovechar que estábamos acá para pintar algo nosotros también. Fue así que nos invitaron a pintar una pared que está ubicada justo en frente del edificio Sullair. La casa le pertenece a una señora, cuyo nombre es Susana, que vive en el barrio hace 45 años. Todos la llaman “Abu”, ella fue increíble. Pasamos 3 días ahí, comimos en su casa, pasamos tiempo con sus nietos. La parte de Barracas en la cual estábamos trabajando es la más industrial, hay una zona que es más peligrosa que quedaba justo a la vuelta de donde nosotros estábamos. Un día, mientras estábamos pintando, vimos a un chico corriendo atrás del ladrón que lo acababa de asaltar, la policía vino… entonces te das cuenta que nos estas en Palermo, no? Las casas, la gente todo es más humilde. Pero, al mismo tiempo, pienso que eso es lo interesante de pintar en ese lugar, la gente no puede arreglar las paredes, casi pareciera que no es que estas pintando una obra en sus casas sino que les estas dando una mano de pintura fresca. Además, fue fantástico poder conocer una parte de la ciudad que no todo el mundo llega a conocer.

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Pintar en Mendoza para el proyecto Muropolis fue muy divertido. Pintamos la escuela donde estudió Quino, el creador de “Mafalda”. La escuela también estaba en un barrio humilde, chicos de 15 años le pedían a Mina su número de teléfono y le pedían que dibujara los “5 puntos”. Ella no sabía a qué se referían, nos dijeron que era de un videojuego y que los chicos, hoy en día, pintan eso. Fue genial poder pintar con viejos amigos y, también, poder conocer artistas de Mendoza y a otros artistas, como por ejemplo, Lelo (https://www.facebook.com/lelo021?fref=ts) de Brasil que no conocíamos. Había 30 artistas pintando, 15 eran de Mendoza y 15 de otros lugares. Salimos, bailamos cumbia, tomamos mucho vino, fuimos a muchos asados. Incluso hicimos rafting! Fueron como unas vacaciones de verano.

La escena de arte urbano en el norte de Argentina todavía es muy reciente y mucho más chica en comparación con Buenos Aires o Córdoba. Lo que la destaca es la presencia de murales con influencia indígena. También pintamos en La Paz y en Cochabamba en Bolivia. Allí, el arte urbano es muy similar a Argentina en cuanto a la libertad que uno tiene para pintar, solo hace falta hablar con el propietario y pedir permiso. Pintamos un gran mural en un taller en diciembre, que es época de lluvias. El clima era medio tramposo, teníamos que estar constantemente viendo el pronóstico del tiempo para saber cuándo no iba a llover, levantarnos a las 5.30 am para empezar a pintar a las 7 am y parar a las 12 pm. El acrílico tarda más en secarse que la pintura en aerosol, lo cual fue problemático.

Vimos muchas artesanías en el norte. No podemos saber cuánto nos va a influenciar en nuestros futuros proyectos hasta no volver a Europa. Tres meses viajando, conociendo tanta gente… va a llevar un tiempo procesar todo y ver que surge de todo eso! Lo importante es haber compartido con gente local en todos los lugares que estuvimos esto te permite entender mejor el lugar donde estas.

Zosen: Las fotos que sacamos van a ser parte de un proyecto en el cual estoy trabajando. Cuándo viajé en el 2006 fui a Brasil, Chile y, también, vine a Argentina y empecé a escribir notas para algunas revistas, explicando un poco la realidad del arte urbano en Sudamérica para que la gente de Europa pudiera entender mejor las diferencias. Por ejemplo, en Chile mezclan las pinturas en aerosol para obtener diferentes colores y eso nunca lo verías en Europas. En Sao Paulo existen las “pichações” que, incluso, algunos lo hacen con un pequeño rodillo. Por cada ciudad que estuve, escribí un artículo entonces la idea es hacer un libro con las fotos que saqué. Tal vez, también hagamos un video pero probablemente con las fotos así podemos mostrar lugares como El Alto en Bolivia.