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Entrevista con Jaz & Pastel

Luego de una colectiva ausencia cercana a los 6 meses los muralistas argentinos Jaz y Pastel están de vuelta en Buenos Aires y han colaborado para pintar dos increíbles nuevas paredes en el barrio de Barracas. Las recientes obras reúnen sus distintivos estilos y llevaron aproximadamente 8 días para ser realizados. Se trata de una inusual colaboración (donde en general los artistas suelen dividir previamente el espacio de cada artista a ser pintado) más cohesiva y holística donde ambos artistas comparten todo el largo de la pared y entrelazan sus estilos.

Ubicado bajo el puente cercano al Centro Metropolitano de Diseño, las paredes presentan una procesión de personajes mitad hombres/mitad bestias a cargo de Jaz, yuxtapuestas en un entorno floral diseñado por Pastel. Jaz toma influencias de las tradiciones culturales latinoamericanas y las combina con las tradiciones locales donde a menudo pueden apreciarse escenas violentas.

Jaz y Pastel dicen haber creado un “micro-ambiente” de Barracas bajo ese puente. Nos encontramos en el estudio que comparten en Villa Crespo para descubrir más de esta obra y de su experiencia trabajando juntos.

Graffitimundo (GM) – Hola chicos! Cuándo fue la última vez que pintaron juntos y qué pintaron?

Pastel (P) – (A Jaz) La primera y última vez?

Jaz (J) – (A Pastel) No, pintamos juntos más de una vez, pero la última vez fue por el año 2011 y ya no existe. Era en el barrio de Saavedra. Eran dos personas enfrentadas. Pastel hizo una estructura geométrica en el medio. Fue una buena obra, simple, muy linda hecha para un video, pero nunca lo vi.

P – Si..

J – para un programa del canal de la ciudad o algo así.

GM – Cuándo decidieron pintar esta obra?

J – Muy recientemente. Cuando volví de mi último viaje. Antes de volver a Buenos Aires Pol Corona me preguntó si quería pintar ese muro y me envió una foto. La primera semana a mi regreso fui a verlo y pensé que era tan grande que tal vez no me alcanzaría el tiempo. Aunque él [Pastel] aún se encontraba en el exterior le pregunté si quería pintar conmigo cuando volviera.

P – Y cambié mi vuelo y volví directamente a casa (risas).

GM – Cómo decidieron qué iban a pintar? Lo pensaron primero aquí (en el estudio), cuando Pastel aún estaba afuera, o directamente en la pared?

J – No, acá. Pastel había pintado en Barcelona con AlexisDíaz de Puerto Rico, y Alexis tuvo que irse sin poder terminar la obra, entonces Pastel comenzó a pintar alrededor de la pieza de Alexis y cuando vi la foto dije “Wow, estaría bueno hacer eso”, esa onda, entre los dos podríamos crear una trama gigante de figuras y las flores de Pastel.

GM – Si, porque esta obra se distingue de las demás. El trabajo individual no está separado como usualmente lo es. Eso fue intencional?

Ambos- Si, definitivamente.

GM – Cómo colaboraron en términos de motivos o estilos en la pared?

J – Fuimos a la pared y dijimos: Ok, hacemos esto así, eso así…

P – Quiero decir, cada uno de nosotros conoce el trabajo del otro y cómo trabaja. Nos conocemos muy bien,entonces, en pocas palabras lo teníamos. Fue muy fácil…dijimos, “hacemos a los tipos corriendo y las plantas de la zona”. Así fue realmente

J – Fui por mi cuenta un día y marqué mi parte en un lado…

P – Luego yo fui e hice lo mismo….

GM – Ustedes son buenos amigos. Les gustó pintar juntos?

J – No realmente…(risas)

P – No más, no después de pintar esta pared…(risas). Para mí, creo, Franco (Jaz) es más grande y lleva más tiempo pintando en las paredes que yo. Haber compartido el estudio por un tiempo ayuda a aprender un montón del otro. Compartir la pared fue exactamente lo mismo. Es como una extensión del estudio

J – Es raro porque hasta ahora no estábamos acostumbrados a pintar juntos. Cada uno hacía lo suyo…

GM -Por qué?

J – Porque nos aburguesamos (risas)… No, porque cada uno hace lo suyo y somos muy independientes. Dejamos de colaborar tanto. El trabajo de cada uno tiene su propio peso y puede ser difícil relacionar el propio con el de alguien más. Y además porque estamos constantemente viajando: Yo estoy por aquí, él por allá… Con Pastel sabía que no iba a ser difícil trabajar

P – También es una cuestión de escalas. Puede ser complicado compartir una pared tan grande, especialmente si no vas a usar el lenguaje tradicional del graffiti, donde cada artista tiene su parte de la pared. Quisimos hacer estas pintadas en conjunto para producir una sola obra.

GM – Y prefieren pintar de este modo o independientemente?

J – Siempre me gusta trabajar solo. Pero a veces hay un incentivo para pintar con alguien más, ya sea porque te cae bien, porque estás interesado en ver cómo resulta o porque hay una amistad. Me acuerdo que en la escena graffitera todos pintaban juntos. Pero ahora que estoy un poquito más viejo prefiero trabajar solo.

GM – Tenían permiso para pintar esta obra?

J – Fue una comisión para Sullair, la compañía de grúas. Ellos tienen un programa de distribución de la comunidad de Barracas y organizan diferentes proyectos, este es uno de ellos. Pero no nos pusieron ninguna restricción. Nos pagaron, pero fuimos totalmente libres de pintar lo que quisiéramos.

P – Lo loco es que aún teniendo la libertad para pintar lo que quisiéramos, las paredes no le pertenecen a la compañía, es un espacio público. Tampoco ellos tienen permiso para pintar ahí.

J – La realidad es que si vas a hacer algo con permiso, especialmente en ese barrio, que realmente lo necesita, perdés tres meses esperando por la autorización oficial, así que optaron por hacerlo simplemente.

GM – Tienen una buena relación con Sullair?

Ambos – Si, si.

J – Si, la mejor. Muy buena. Para ser una compañía, son muy buenos para concretar las cosas. Es grande, entonces tienen facilidades. Les importa mucho proveer a la comunidad. Arreglan cosas, cortan el pasto… muchas cosas. Es realmente impresionante lo que hiciero en el barrio

GM – Jaz, hiciste esa mezcla de materiales que usualmente usás (con nafta y brea)?

J – No. Hace un tiempo que no uso materiales raros. En Túnez lo hice, pero fue porque era una pequeña pared. La mayor parte de los grandes murales que hice últimamente han sido realizados con látex porque en su mayoría fueron trabajos comisionados o festivales en los que se trata puramente de muralismo donde generalmente no se busca el trabajo efímero, sino algo que dure. Trato de utilizar esos (extraños) materiales cuando estoy haciendo algo para mi mismo o un pequeño proyecto que es, generalmente, una intervención.

P – Pintar en los festivales con esa clase de materiales es una clase de contradicción también, usando materiales básicos cuando podés contar con el lujo de pintar con lo que quieras.

GM – Pastel, vos siempre utilizás látex?

P – Yo uso látex, y también un montón de tinta para los detalles, porque tiene una textura diferente, una consistencia fluida.

GM – Ambos han pintado murales enormes alrededor del mundo recientemente. Tuvo alguna influencia en lo que pintaron en Barracas?

J – Bueno, en comparación de las obras que pinté en el exterior esta es bastante pequeña. Es muy larga, pero es fácil. Está a resguardo de la lluvia y el sol, no es un lugar remoto.

P –   Tiene una proporción razonable, no es tan alta. Pero si la giraras 90 grados sería un edificio de 9 pisos. Eso es grande. Sin embargo estamos acostumbrados a trabajar en esta escala. Se puede trabajar cerca de la pared como de los materiales, es mucho más dinámico.

GM – Jaz, comenzaste a trabajar con el collage. Hay alguna influencia de esta etapa en el muro?

J – No realmente en estas paredes, más que nada en lo que estoy haciendo para mi trabajo destinado a las galerías. Eventualmente me gustaría llevarlo a la calle, pero ahí necesitas un método de trabajo completamente distinto al que hice hasta ahora. Nunca intenté llevar el papel a las calles, así que nos abría cómo empezar. De hacerlo debería comenzar por formatos pequeños, fáciles, sencillos, en las cercanías…. Quería usar papel en uno de los muros de Barracas, pero por el tamaño y la textura porosa de la pared no hubiera durado nada, tal vez un mes como mucho. Por otro lado el uso del papel hubiera conectado a la idea del arte efímero y en este caso era una comisión.

GM – Pastel, siempre hay un contexto profundo en tus obras ya sea histórica o geográfica. Hay algún elemento de este tipo en Barracas?

P – Si. Generalmente trato de crear una relación con el contexto o el entorno. La historia, geografía, la gente, la sociedad, la naturaleza, su flora y su fauna. También busco crear el la sensación de identidad del área y el sentido de pertenencia del mural. Generalmente esto se traduce al uso de la vegetación salvaje, pequeñas plantas que represento en el mural. Puede parecer sólo una trama, algo decorativo, pero detrás de eso hay una búsqueda de la particular identidad de ese lugar.

GM – Entonces escogiste flores de las cercanías del puente de Barracas?

P – Si, siempre elijo flores y plantas de la parte de abajo de la pared, pero aquí hay un montón de vegetación sobre el puente, cerca de las vías del tren Elegí 4 o 5 plantas de ahí para crear mi composición.

GM – Usaste puntas de flechas que suelen aparecer en tus obras?

P – No, esta vez no hay ninguna. Uso las flechas como un estudio de la historia argentina, Particularmente de las batallas libradas sobre todo en Misiones, de donde mi familia es oriunda. Pero las puntas de flecha tienen un significado más fuerte y permanente, más violento desde cierto punto de vista, que cuenta otra parte de la historia, un costado más difícil que simboliza la defensa en tiempos de guerra.

GM – Jaz, tus criaturas en esta obra tienen las caras negras, hay algún simbolismo allí?

J – Trato de no darles identidad, pero al mismo tiempo darles una historia. para este mural en particular se trató de una manada de animales, pero irreconocibles. Son chatos, pero obviamente animales. Su identidad se revela en otros detalles: los tatuajes, la vestimenta, sus zapatos. Todo eso es directamente del barrio. Obviamente no puedo replicarlos exactamente, no se lo que significan para estas personas, pero es una referencia. Un tatuaje es una marca de pertenencia, es tribal. La identidad está expuesta a través de estas cosas, la iconografía local.Pero sus cabezas son una forma de quitar esas identidades de quitar los rostros de las personas. Es por eso que me preguntan “por qué tienen cabezas de animales?” Allí radica el mayor miedo: “Pero qué son…??”

P – Son anónimos

J – Exacto, son anónimos, pero no al mismo tiempo.

GM – Qué tipo de animales son?

J – Todos los tipos. En la primera pared elegí animales y se me ocurrió preguntarle a las personas presentes cuáles querían ellos. Para la segunda pared pinté los animales que me fueron sugeridos.: Un oso, un perro… animales y nombres de las personas de allí.

Todos los tatuajes, todas las prendas de vestir llevan los nombres de las personas del barrio. De esa forma asimilan el mural y se apropian de el. Eso fue loco, estuvimos ahí todos los días allí pintando, pero si no fuera por eso no estaríamos ahí 10 minutos. Es un barrio peligroso. Pero ellos nos aceptaron, nos cuidaron, nos contaron sus historias y de esa forma te involucras en la situación. Y te das cuenta la variedad de sociedades que existen en la misma ciudad. De alguna forma accedes a ellas, incluso con las inmensas diferencias.

P – Otra cosa loca es que más allá de nuestro trabajo en en pos de retratar una identidad, mientras que estás ahí, de alguna forma, te convertís en parte de esa sociedad por un rato. Eso va más allá de la pared. Hay un reconocimiento al final del día, vos sabés cómo son las cosas… Es complicado.

J – Si, realmente muy pesadas. La policía está ahí todo el tiempo, las personas ebrias..

P – Pero al mismo tiempo, estaban muy atentos a nosotros, nos ofrecieron cosas para tomar, nos preguntaban si teníamos hambre y nos proveyeron de todo lo que necesitáramos…

J – Y te hablan de su familia, te muestran las cicatrices que se hicieron en prisión, te cuentan cómo fue estar ahí dentro. Hay situaciones insólitas, pero y al mismo tiempo interesantes. Normalmente no estamos expuestos a eso.

P – Un día alguien se nos acercó y nos dijo “Tenés idea la cantidad de gente que se quiso meter con ustedes? Nosotros les dijimos: No se acerquen a los chicos que están pintando”

J – Nos estaban cuidando y también a los que vienieron a sacarnos fotos o filmar, porque ellos “nos estaban ayudando””

P – “Están pintando para nosotros…”

J – Para alguien que es de clase media, que fue a la universidad, que pueda ver cómo viven otras personas estos lugares… te hace pensar. Estamos haciendo un mural, no cambiando sus vidas. Pero al menos creamos un diálogo. Fue muy divertido.

P – Pero si lo consideras desde otro punto de vista en este barrio (Villa Crespo), al ver algún cartonero tal vez tengas una sensación similar a lo que nos pasó en Barracas, pero invertido, sabés?: El individuo contra las masas. Y desafortunadamente en los barrios de clase media o de clase media-alta la diferencia entre lo individual y la unidad crea marginalidad.

GM – Pastel, recientemente en España usaste una paleta de colores basada en los colores del lugar. Hay algo similar en esta obra?

P – No esta vez. Haz tuvo más. que ver con la elección de colores

J – En el barrio hay dos clubs de fútbol. Barracas Central y Deportivo de Barracas. Uno tiene camiseta blanca y otro blanco y rojo. Eso disparó la idea, que fue cambiando en el paso de los días. Si bien comenzamos con esos colores, expandimos la paleta. Actualmente, del otro lado del riachuelo, están Indpendiente y Racing, que usan esos colores. El barrio tiene mucha influencia de esos equipos. Muchos de estos fanáticos son parte de las barras de esos equipos Ellos comenzaron a notar algunsas cosas sobre el uso de esos colores, así que a veces fue un tanto complicado cómo ingeniarse para usarlos. Pero así fue cómo empezó.

GM – Creen volver a pintar juntos?

Ambos – No, nunca (risas)

J – No, no lo se. Me voy pronto y no se cuándo voy a volver…

P – Algún día, cuando seamos viejos…

 

Sorcha O’Higgins

 

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